Quién soy

Mi historia con los pierogi

Empecé a cocinar de niño, subido a un taburete junto a la encimera. Mi bisabuela, mis dos abuelas y mi abuelo me enseñaron a hacer pierogi: cada uno con su masa, su relleno y sus propias historias alrededor de la mesa.

De dónde nace todo

Familia y tradición

Nuestra familia

Crecí en una casa sencilla donde los pierogi formaban parte del día a día. Igual que muchos platos tradicionales en distintos países, eran una comida humilde: se preparaban con lo que había y aun así conseguían reunir a todos alrededor de la mesa.

Comida casera

Masa amasada a mano, rellenos aliñados “a ojo” y conversaciones largas mientras el agua empezaba a hervir: así era mi rutina. Hoy en Madrid hago lo mismo, usando productos polacos siempre que es posible para mantener intacto el sabor de mi infancia.

Auténtico con un toque diferente

Respeto la tradición, pero también me gusta jugar con ella: pierogi como entrante, como plato principal y como postre. Es mi manera de unir la sencillez de mi hogar en Zamość con la energía y curiosidad gastronómica de Madrid.

Meet The Chef

Piotr Dworak Sokolowski

Soy de Zamość, una ciudad renacentista del este de Polonia diseñada como “ciudad ideal”. Allí las calles y la plaza principal siguen un plan muy cuidado, y quizá por eso creo que en la cocina también importan el equilibrio y los detalles: buenos ingredientes, buen proceso y buena compañía.

Después de años viviendo fuera entendí que los pierogi son mi propio idioma. Con ellos puedo hablar de Polonia, de mi familia y de cómo un plato sencillo puede convertirse en algo especial. Los Pierogi es la forma que tengo de compartir esa historia aquí, en Madrid.

Tradición en clave moderna

El Concepto

Los Pierogi combina cocina casera con un showcooking en directo. Llevo ingredientes polacos a tu cocina y juntos convertimos una noche cualquiera en un pequeño viaje a Zamość y a los sabores de Polonia.

No soy un restaurante ni un catering al uso. Creo experiencias cercanas donde amasamos, rellenamos, cocinamos y comemos juntos, como hacía mi familia, pero ahora en el corazón de Madrid.